Tras una inversión de diez millones de euros de la Fundación Hortensia Herrero, el templo se abre al público con un proyecto audiovisual que une arte, historia y tecnología.
Los trabajos de restauración y rehabilitación de la Iglesia de los Santos Juanes, declarada Monumento Histórico Artístico Nacional en 1947, han llegado a su fin y el templo vuelve a mostrar su esplendor después de cinco años de trabajos. Gracias al impulso de Hortensia Herrero, mecenas y presidenta de la Fundación, el edificio ha recuperado su brillo tras décadas de deterioro. La actuación, que ha supuesto una inversión cercana a los diez millones de euros, ha devuelto a la ciudad un espacio histórico, artístico y espiritual de primer orden, que vuelve a deslumbrar como parte esencial del patrimonio valenciano.
El proyecto ha abordado tres grandes ámbitos de intervención: la restauración arquitectónica de las fachadas y estructuras, la recuperación pictórica y escultórica del interior y, como colofón, la creación de una proyección audiovisual inmersiva que invita a vivir el templo de una manera completamente nueva y se suma a las proyecciones previstas del ábside.
Los trabajos de restauración arquitectónica, dirigidos por el arquitecto Carlos Campos y ejecutados por la empresa Estudio Métodos de Restauración (EMR), han permitido subsanar deficiencias estructurales y devolver el carácter original al edificio, así como la renovación de la iluminación. En paralelo, liderado por la catedrática Pilar Roig, profesora del Departamento de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la UPV e investigadora del Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio, el interior del templo ha recuperado los frescos de la bóveda, obra del pintor Antonio Palomino, además de la renovación de revestimientos en el interior del templo.
Intervención arquitectónica
El proyecto de la rehabilitación arquitectónica ha supuesto una intervención integral de alto valor patrimonial. La restauración exterior incluyó actuaciones en todas las fachadas, así como en la capilla de la Comunión y la torre campanario.
Se hizo un importante trabajo de consolidación de sus muros y elementos de decoración y cantería, teniendo en cuenta que la mitad de sus fachadas, las situadas a norte y oeste, no habían sido restauradas en mucho tiempo. Las otras dos, sur (Mercado Central) y este (Lonja), fueron intervenidas parcialmente a finales de los años noventa”, explica Carlos Campos.
La intervención ha unificado el nivel de tratamiento dentro de la diversidad de tipos constructivos del edificio. Fue especialmente importante la fachada norte, teniendo en cuenta que es la parte del edificio que conserva su estructura original gótica, cuya perspectiva se alcanza a ver desde la plaza del Tossal.

Intervención pictórica y ornamental
La segunda parte de la intervención, llevada a cabo por el Instituto Universitario de Restauración del Patrimonio de la Universitat Politècnica de València, se ha basado en más de 30 años de investigaciones. Tras una primera fase realizada entre los años 2004 y 2009 en un tercio de la bóveda, esta nueva actuación ha culminado prácticamente la totalidad de los ámbitos ornamentales de la nave central, incluyendo la decoración pictórica de 10 de las 12 capillas laterales.
El objetivo fundamental de la intervención ha consistido en restituir la “imagen de las pinturas de Antonio Palomino, destruida por un incendio durante la guerra civil. La idea plasmada se basa en conseguir la coexistencia de material fotográfico histórico, como acercamiento más fiel a la realidad, y los fragmentos originales conservados, permitiendo de esta manera preservar y recuperar los valores estéticos y documentales del conjunto sin desatender los valores de uso y simbólicos que un espacio de estas características requiere”, explica Pilar Roig.
El proyecto culminado ha abordado la intervención efectiva de la totalidad del conjunto mural de Palomino, abarcando esta segunda fase de intervención una superficie de 350 m² distribuidos en 85 paneles, junto con 8 lunetos y la recreación mediante video mapping de las pinturas desaparecidas del cascarón del presbiterio.

“Barroc Immersive”: arte y tecnología al servicio del patrimonio
Como colofón a la restauración, Hortensia Herrero ha querido ofrecer a València un regalo adicional: el proyecto de proyecciones inmersivas “Barroc Immersive”, que transforma el templo en un espacio de luz, sonido y narrativa audiovisual. Se trata de un viaje audiovisual que se sirve de la tecnología más avanzada para sumergirnos en la historia de la iglesia de los Santos Juanes desde una perspectiva simbólica.
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