Lau­rel Visuals cola­bo­ra con empre­sas, arqui­tec­tos e inte­rio­ris­tas en pro­yec­tos don­de la IA fun­cio­na como palan­ca de cam­bio.

 

En muchos estu­dios de arqui­tec­tu­ra e inte­rio­ris­mo la con­ver­sa­ción se repi­te: “No tene­mos tiem­po para nada, pero tam­po­co que­re­mos per­der­nos el tren de la IA”. Ahí es jus­to don­de entra en jue­go el tra­ba­jo del estu­dio valen­ciano Lau­rel Visuals: uti­li­zar la inte­li­gen­cia arti­fi­cial no como un “jugue­te tec­no­ló­gi­co”, sino como una palan­ca real para cam­biar pro­ce­sos, libe­rar tiem­po y ele­var la cali­dad del pro­yec­to. Lau­rel Visu8alos ha cola­bo­ra­do con estu­dios y empre­sas como Fran Sil­ves­tre, Ortiz León, Actiu o TAU.

Para este estu­dio, la IA hace dos cosas muy cla­ras: ace­le­ra y mul­ti­pli­ca.
Ace­le­ra por­que per­mi­te hacer en minu­tos tareas que antes lle­va­ban horas: explo­rar varian­tes de un con­cep­to o ajus­tar pro­pues­tas visua­les. Y mul­ti­pli­ca por­que abre puer­tas que antes ni siquie­ra se plan­tea­ban, como gene­rar 50 ver­sio­nes de un mis­mo pro­yec­to en cues­tión de minu­tos.

No se tra­ba­ja con “rece­tas gené­ri­cas”, sino des­de den­tro. Lau­rel Visuals entre en los estu­dios, cono­ce cómo se orga­ni­zan, qué tipo de pro­yec­tos hacen, qué per­fi­les tie­nen en el equi­po y cuá­les son sus obje­ti­vos. A par­tir de ahí dise­ña pro­ce­sos de IA a medi­da.

IA en todas las fases del pro­yec­to

Una de las pri­me­ras cosas que este estu­dio sue­le derri­bar es la idea de que la IA solo sir­ve para “hacer imá­ge­nes chu­las”. La reali­dad es que pue­de estar pre­sen­te en todas las fases del pro­yec­to: en la idea­ción y el con­cep­to, en el dise­ño y la visua­li­za­ción y por últi­mo, en la pre­pa­ra­ción de la pre­sen­ta­ción.

Todo lo rela­cio­na­do con lo visual y lo crea­ti­vo pue­de ver­se poten­cia­do por estas herra­mien­tas. Pero siem­pre con una idea cla­ve: la IA no sus­ti­tu­ye al arqui­tec­to o al inte­rio­ris­ta; co-crea con ellos.

Mie­do, recha­zo y el papel del “tra­duc­tor”

Cuan­do Lau­ral Visuals habla con estu­dios encuen­tra entu­sias­mo, curio­si­dad, pero tam­bién mie­do y recha­zo, que nacen, casi siem­pre, del des­co­no­ci­mien­to.

Por ello, este estu­dio fun­cio­na como un puen­te entre la mane­ra tra­di­cio­nal de tra­ba­jar y las nue­vas posi­bi­li­da­des que ofre­ce la IA. El des­pa­cho mues­tra ejem­plos reales, tra­ba­ja con pro­yec­tos del pro­pio estu­dio, y a par­tir de ahí cons­tru­ye solu­cio­nes adap­ta­das a su reali­dad.

Un prin­ci­pio irre­nun­cia­ble: el cri­te­rio pro­fe­sio­nal

Hay una idea que Lau­rel Visuals repi­te cons­tan­te­men­te: la IA no pue­de sus­ti­tuir el cri­te­rio pro­fe­sio­nal. Si la solu­ción no res­pon­de al pro­yec­to, al lugar, al clien­te y a la mane­ra de enten­der el espa­cio, no sir­ve.

Su for­ma de tra­ba­jar con estu­dios par­te siem­pre de ahí: ense­ñar a usar la IA sin per­der el con­trol del pro­ce­so.

¿Un hogar real emo­cio­na más que una ima­gen de IA?

A menu­do este des­pa­cho escu­cha que una ima­gen gene­ra­da con IA “no emo­cio­na tan­to” como un hogar real. Y la res­pues­ta es: depen­de de quién esté detrás de esa ima­gen. La IA ampli­fi­ca lo que ya hay. Si quien la usa tie­ne cri­te­rio esté­ti­co, entien­de las nece­si­da­des del clien­te y domi­na el len­gua­je del pro­yec­to, podrá con­se­guir resul­ta­dos visua­les con una cali­dad y unos tiem­pos que antes eran impen­sa­bles. Si no hay cri­te­rio, la IA solo devuel­ve rui­do más rápi­do.

Compartir es vivir!

Suscríbete a nuestro boletín de noticias

¿Quie­res estar al tan­to de las últi­mas noti­cias? Úne­te a empre­sa­rios, arqui­tec­tos, dise­ña­do­res y otros pro­fe­sio­na­les de la indus­tria del dise­ño que ya reci­ben el bole­tín de Ten­den­cias Dise­ño.

* Res­pe­ta­mos su pri­va­ci­dad, tie­ne nues­tra Polí­ti­ca de Pri­va­ci­dad aquí.

Suscríbete a nuestra newsletter

¡No hace­mos spam! Lee nues­tra polí­ti­ca de pri­va­ci­dad para obte­ner más infor­ma­ción.