Fos Studio diseña un estudio con doble función: hogar y declaración de intenciones sobre la arquitectura e interiorismo.
En lo alto de un edificio con fachada de ladrillo caravista, Fos Studio ha diseñado su propia vivienda: un ático de 80 m² concebido como un manifiesto íntimo de su forma de entender la arquitectura y el diseño de interiores.
En este proyecto, el diseño interior se convierte en una declaración íntima de valores como la búsqueda de lo esencial, la materia honesta, la luz como atmósfera y el equilibrio silencioso entre tradición y contemporaneidad. El ático propone una experiencia de intimidad, equilibrio y belleza atemporal en pleno entorno urbano.
A la hora de concebir el proyecto Fos Studio buscó inspiración en el minimalismo japonés y en figuras como Tadao Ando, sin buscar una réplica formal, sino una reinterpretación en clave mediterránea. La influencia de El elogio de la sombra de Junichiro Tanizaki se hace evidente no en la oscuridad literal, sino en la manera en que se trabaja la luz como fenómeno atmosférico: tamizada, sugerente, casi líquida.
Juegos de luz
Aquí, la sombra no es ausencia, sino matiz. Un complemento necesario para que la luz tenga sentido. La arquitectura se convierte en un ejercicio de contención, donde la luz es escasa por elección, y los materiales adquieren protagonismo en su relación con la sombra.
Un gran ventanal orientado al oeste, ampliado intencionadamente durante la reforma, conecta el salón con la terraza y permite que la luz cálida del atardecer valenciano bañe los interiores, proyectando juegos de luces cambiantes sobre las superficies de microcemento y sobre la librería, donde se alojan los libros y objetos que han inspirado la vida y la obra de sus autores.

Trabajar con lo esencial
El proyecto parte de una voluntad clara: habitar el vacío, trabajar con lo esencial y hacer de la vivienda un refugio silencioso.
El lenguaje material del ático se construye con una paleta contenida pero expresiva: paredes revestidas en cementino, que aportan una textura mate y mineral que refuerza la continuidad visual y evoca la sobriedad del hormigón visto japonés; panelados de madera natural, que introducen calidez, verticalidad y armonía, evocando una estética japonesa contemporánea, fundiendo tradición y modernidad; y cerámicas artesanales de pequeño formato utilizadas tanto en interior como en la terraza, que dialogan con una estética moderna reinterpretada, aportando ritmo y singularidad sin romper la coherencia general y recordando los veranos en el mediterráneo valenciano.
Distribución funcional y emocional
La distribución responde a una lógica funcional y emocional. La vivienda cuenta con dos habitaciones, una de ellas concebida como un espacio flexible. La habitación principal resuelve de forma precisa el almacenamiento mediante un sistema perimetral de armarios a medida que incorporan las mesitas de noche, creando una solución envolvente que libera el espacio central y potencia la sensación de recogimiento. Maximizando el espacio sin renunciar a la estética, se trata de una solución a medida que potencia el orden y la ligereza visual.
En el centro del salón se dispone una chimenea de 2,5 m de longitud. Su escala y presencia son una declaración de intenciones. No solo aporta calor, sino también identidad. Una pieza que convoca, que ordena y que acoge. Un elemento arquitectónico que, desde la sobriedad formal, introduce una dimensión emocional en el habitar cotidiano.
La cocina, firmada por Bulthaup, se integra como un volumen técnico de líneas limpias, sin tiradores ni ornamentos, diseñado para desaparecer en el fondo sin renunciar a la sofisticación. Actúa como núcleo funcional del espacio, donde la precisión y el minimalismo se expresan sin artificios. Un volumen técnico y escultórico como pieza central del proyecto.
En cuanto a los espacios de servicio, tanto el baño como el lavadero han sido resueltos en tonos oscuros, generando una atmósfera introspectiva. Esta misma decisión cromática se extiende a la terraza, donde el mismo alicatado negro de pequeño formato, de inspiración mediterránea, conecta interior y exterior sin fisuras, enfatizando la continuidad y la solidez del conjunto. Además, genera un contraste elegante con el ladrillo caravista de la fachada exterior. Este gesto cromático acentúa la continuidad y dialoga con un sutil juego de texturas que se repite en toda la vivienda. Por otro lado, el uso estratégico de azulejos de pequeño formato introduce un punto nostálgico, casi afectivo, que enriquece el relato visual.

El acompañamiento reposado de la luz artificial
La iluminación artificial, mínima y cálida, ha sido cuidadosamente planificada para acompañar la luz natural sin competir con ella. Puntos de luz indirecta, ocultos o integrados, permiten que la vivienda funcione a distintas horas del día sin perder su carácter íntimo y reposado.
Más que un proyecto de interiorismo, la vivienda es una forma de habitar. Un lugar donde el diseño no busca imponerse, sino desaparecer en el fondo, para que la luz, el tiempo y la vida cotidiana se conviertan en los verdaderos protagonistas.

Suscríbete a nuestro boletín de noticias
¿Quieres estar al tanto de las últimas noticias? Únete a empresarios, arquitectos, diseñadores y otros profesionales de la industria del diseño que ya reciben el boletín de Tendencias Diseño.
* Respetamos su privacidad, tiene nuestra Política de Privacidad aquí.

