La arquitectura industrializada ha evolucionado y permite afrontar proyectos residenciales completos.
La vivienda prefabricada ha dejado atrás buena parte de los prejuicios que la acompañaron durante años. Hoy existen proyectos con una arquitectura cuidada, distribuciones personalizadas y soluciones constructivas pensadas para reducir el consumo energético.
El sistema tiene especial interés en lugares donde la humedad, el viento y las diferencias de temperatura obligan a prestar atención a la envolvente del edificio. Quienes estudian actualmente distintas opciones de casas prefabricadas en Galicia encuentran propuestas construidas con estructura de madera que poco tienen que ver con las pequeñas viviendas modulares estandarizadas de hace unos años. La arquitectura industrializada ha evolucionado y permite afrontar proyectos residenciales completos, incluso diseñados específicamente para una parcela y para las necesidades de sus futuros habitantes.
La madera entra de lleno en la vivienda contemporánea
Una casa prefabricada no tiene por qué responder a un catálogo cerrado. El proceso industrializado afecta principalmente a la forma de fabricar y organizar la obra, ya que buena parte de sus componentes se prepara previamente en instalaciones especializadas y posteriormente se monta en el terreno. Esto permite trabajar con mayor control sobre materiales, medidas y encuentros entre los distintos elementos constructivos.
La madera encaja especialmente bien en este modelo. Es ligera en relación con su resistencia estructural y permite desarrollar paneles y entramados con bastante precisión. Desde el punto de vista arquitectónico, tampoco obliga a adoptar una estética determinada. Una vivienda con estructura de madera puede tener grandes ventanales, cubiertas inclinadas o planas, fachadas contemporáneas y espacios interiores diáfanos, según el proyecto.
También aporta ventajas durante la ejecución. Al desarrollar parte del trabajo en un espacio controlado, disminuye la exposición de determinados componentes a las condiciones meteorológicas y resulta más sencillo organizar las distintas fases de construcción. Los plazos finales, en cualquier caso, siguen dependiendo de factores como el proyecto, las licencias municipales, la preparación de la parcela o la cimentación.
El aislamiento merece tanta atención como el diseño
Una fachada atractiva suele ser lo primero que llama la atención al comparar viviendas, pero buena parte de la calidad de una casa permanece oculta una vez terminada. El aislamiento es un buen ejemplo. Su espesor, la continuidad de las distintas capas y la correcta resolución de los encuentros influyen directamente en el comportamiento térmico del edificio.
En las viviendas de madera, la composición del muro permite integrar importantes espesores de material aislante. La lana de roca resulta habitual por sus propiedades térmicas y acústicas y por su comportamiento frente al fuego. Una envolvente bien proyectada ayuda a conservar una temperatura interior más estable y reduce la energía necesaria para calefactar o refrigerar la casa.
Rubik Home es una de las firmas que ha apostado especialmente por esta parte menos visible de la construcción. En sus viviendas utiliza un sistema con aproximadamente 25 centímetros de aislamiento de lana de roca de primeras marcas, al que añade aislamiento por el exterior. Es una configuración especialmente generosa dentro de la construcción modular y que cobra aún más sentido en zonas de inviernos húmedos o temperaturas variables.
El aislamiento térmico, además, está relacionado con otros aspectos del confort cotidiano. Una buena solución constructiva puede favorecer el aislamiento acústico y ayudar a controlar condensaciones cuando todo el cerramiento está correctamente diseñado y ejecutado. La calidad de una vivienda prefabricada, por tanto, conviene analizarla desde dentro hacia fuera y no únicamente por sus acabados.
Una arquitectura que ya no necesita justificarse
Otro argumento que explica el avance de estos sistemas es el mayor control económico que puede proporcionar la industrialización. Fabricar elementos bajo procesos previamente definidos facilita planificar materiales y trabajos, aunque el precio definitivo siempre dependerá del tamaño, la parcela, las instalaciones y el nivel de acabados elegido.
Rubik Home se mueve precisamente en ese terreno, con viviendas de estructura de madera que buscan combinar prestaciones elevadas con precios competitivos. Las casas prefabricadas de madera ya pueden abordarse como cualquier otro proyecto arquitectónico: atendiendo a la orientación, el clima, la distribución, la envolvente, la eficiencia y la relación con el entorno. La diferencia está en el modo de producir la vivienda. Y es precisamente ahí donde la construcción industrializada está encontrando nuevas maneras de hacer arquitectura residencial.
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