Basel­ga ha afron­ta­do en este pro­yec­to loca­li­za­do en Cata­rro­ja el dise­ño de estra­te­gia comer­cial y dise­ño de espa­cio.

 

Foto­gra­fía: Héc­tor Rubio
Dise­ño grá­fi­co: Anto­nio Solaz

La apues­ta de Asun Oli­ver Ópti­cas iba más allá de rea­li­zar un espa­cio comer­cial sin­gu­lar y repre­sen­ta­ti­vo de su mar­ca. Había un segun­do obje­ti­vo que era con­tri­buir a ele­var la cate­go­ría del comer­cio local, por lo que se plan­teó al estu­dio de Car­men Basel­ga el reto de rea­li­zar un pro­yec­to que enal­te­cie­ra no solo la mar­ca, sino la mar­ca en el lugar. Con­tri­bu­yen­do así a la moder­ni­za­ción y revi­ta­li­za­ción de una pobla­ción que, como muchas otras en Espa­ña, han cedi­do al envi­te de los cen­tros comer­cia­les peri­fé­ri­cos, des­per­so­na­li­zán­do­se y empo­bre­cien­do sus cas­cos urba­nos al pres­cin­dir de espa­cios de comer­cio y ocio que pro­pi­cien el encuen­tro y la socia­li­za­ción entre sus habi­tan­tes, y de los que la pro­pia pobla­ción pue­da sen­tir­se orgu­llo­sa. Se tra­ta de un plan­tea­mien­to que va más allá de la ven­ta de pro­duc­tos y ser­vi­cios sani­ta­rios, enfo­cán­do­se en la expe­rien­cia del clien­te, la digi­ta­li­za­ción y la sos­te­ni­bi­li­dad. Y al mis­mo tiem­po tenien­do muy pre­sen­te con­cep­tos como tra­di­ción, cer­ca­nía y tra­to humano y direc­to, pro­pi­cia­do por el acer­ta­do dise­ño y con­cep­ción del espa­cio. Se emplean mate­ria­les reco­no­ci­bles pero uti­li­za­dos de mane­ra dife­ren­te a la habi­tual.

TODO AL ROJO

La loca­li­dad don­de se ubi­ca este nue­vo espa­cio dise­ña­do para Asun Oli­ver Ópti­cas, es pre­ci­sa­men­te Riba­rro­ja del Turia, topó­ni­mo que sig­ni­fi­ca “ori­lla roja”, alu­dien­do a la ubi­ca­ción del asen­ta­mien­to ori­gi­nal sobre un pro­mon­to­rio ele­va­do de tie­rra roji­za a ori­llas del río Túria.

El equi­po de dise­ño tuvo cla­ro des­de el prin­ci­pio que el rojo tenía que tener pro­ta­go­nis­mo. Lle­gan­do final­men­te a la con­clu­sión de que sería el color que impreg­na­ría todo el techo crean­do un pai­sa­je sin­gu­lar, fabu­lo­so. Un color inten­sa­men­te acti­vo que nos ayu­da a conec­tar con nues­tra natu­ra­le­za terre­nal, en este espa­cio don­de lo sani­ta­rio y lo esté­ti­co se fun­den en una sola cosa.

Se jue­ga a divi­dir, tie­rra y cie­lo, a inver­tir, cie­lo y tie­rra. El rojo es audaz, es lo subli­me, la tie­rra en el cie­lo, arri­ba es don­de ocu­rren cosas que a veces no vemos. Por otra par­te, lo sereno, blan­co, lim­pio y orde­na­do, se encuen­tra bajo la retí­cu­la que antes ser­vía para sopor­tar las pla­cas del fal­so techo. Se reti­ra lo fal­so para ver lo autén­ti­co. Pai­sa­je rojo que que­da arri­ba, sobre noso­tros, de don­de des­cien­de un men­sa­je que habla de mirar a la altu­ra de otros ojos. Es una metá­fo­ra de empa­tía y cone­xión huma­na, que es lo pri­me­ro que tie­ne que mani­fes­tar cual­quier espa­cio des­ti­na­do a la salud, como es el caso de este esta­ble­ci­mien­to.

“Mirar des­de arri­ba no es mirar. Hay que mirar a la altu­ra de otros ojos” dice uno de los ánge­les de la pelí­cu­la de Wim Wen­ders , El Cie­lo sobre Ber­lín. La apues­ta era arries­ga­da y segu­ra al mis­mo tiem­po. El rojo es el color de la tie­rra y la tra­di­ción. El rojo terra­co­ta o ladri­llo es omni­pre­sen­te en los pai­sa­jes espa­ño­les, refle­ján­do­se en teja­dos, sue­los y cerá­mi­cas. Lle­va­do a su máxi­ma expre­sión se lle­ga a este rojo ber­me­llón (RAL 3001) que se apli­ca en los techos de las zonas públi­cas del local, inten­si­fi­cán­do­se al pro­yec­tar tam­bién luz roja sobre algu­nas áreas, enfa­ti­zan­do así las dife­ren­tes tex­tu­ras crea­das por las ins­ta­la­cio­nes vis­tas e irre­gu­la­res, aun­que meticu­losa­men­te orde­na­das bajo el for­ja­do que limi­ta con la pri­me­ra plan­ta del edi­fi­cio. Este efec­to con­se­gui­do en los techos dota al espa­cio de cier­ta irrea­li­dad, apor­tan­do sen­ti­do lúdi­co enfo­ca­do a libe­rar ten­sio­nes y fomen­tar la ima­gi­na­ción.

LA DISTRIBUCIÓN. LA ESPINA CENTRAL. LOS NO-MUEBLES.

La espi­na cen­tral a base de volú­me­nes de dife­ren­tes altu­ras es fun­da­men­tal para orde­nar el espa­cio. No hay mue­bles como tales, son estos volú­me­nes, cons­trui­dos con ladri­llo cerá­mi­co y reves­ti­dos con azu­le­jo indus­trial blan­co esmal­ta­do, los que inte­gran cajo­nes ocul­tos para el alma­ce­na­mien­to de gafas y otros pro­duc­tos auxi­lia­res.

Las mesas son sim­ples table­ros lami­na­dos con un cajón en la par­te infe­rior, que apo­yan sobre los pro­pios volú­me­nes de obra.

En los pues­tos de aten­ción per­so­na­li­za­da, la silla para el ópti­co es el mode­lo Flex con rue­das y gira­to­ria, de Andreu World. Las sillas de con­fi­den­te son el mode­lo Sail en negro, del mis­mo fabri­can­te.

Las estan­te­rías que reco­rren las pare­des, rea­li­za­das con malla elec­tro­sol­da­da a base vari­lla corru­ga­da de 10mm, uti­li­zan como ana­que­les los mis­mos tra­di­cio­na­les azu­le­jos de 20 x 20 cm crean­do así cubícu­los que per­mi­ten ais­lar enmar­can­do y dis­tin­guien­do cada gafa de las demás. La pro­yec­ción de las luces sobre estas estruc­tu­ras gene­ra un rit­mo de som­bras, lim­pio, tajan­te y orde­na­do.

Para los expo­si­to­res de los esca­pa­ra­tes se uti­li­zan tubos de hor­mi­gón pre­fa­bri­ca­do con dife­ren­tes altu­ras y diá­me­tros, como los que se ins­ta­lan habi­tual­men­te para cana­li­za­cio­nes de agua.

El sue­lo es una losa de hor­mi­gón fra­ta­sa­do con las ven­ta­jas que ofre­ce de resis­ten­cia y dura­bi­li­dad, ade­más apor­ta un aspec­to que abun­da en el carác­ter indus­trial que se pre­ten­día dar a este espa­cio, por su aca­ba­do natu­ral y des­to­ni­fi­ca­do.

LA ILUMINACIÓN

La ilu­mi­na­ción se rea­li­za fun­da­men­tal­men­te con carri­les sus­pen­di­dos que dotan de carác­ter fle­xi­ble a la ins­ta­la­ción, pudien­do incor­po­rar o eli­mi­nar pro­yec­to­res en el caso de nece­si­tar hacer­lo. Des­ta­car tam­bién los linea­les sus­pen­di­dos sobre las mesas de aten­ción per­so­na­li­za­da, o sobre las pare­des tan­to en las zonas de taller como en la sala de con­tac­to­lo­gía y en los des­pa­chos de admi­nis­tra­ción. La tem­pe­ra­tu­ra de color de todas ellas es de 3.000ºK

LOS ESPEJOS

Los sepa­ra­do­res entre las dife­ren­tes mesas de aten­ción per­so­na­li­za­da son con­ce­bi­dos como una espe­cie de cajas de espe­jo, que pro­te­gen al clien­te de la visión direc­ta des­de la calle y sir­ven tam­bién para poder­se ver a medi­da que se van pro­ban­do dife­ren­tes mode­los de gafa.

Al fon­do, el tabi­que que deli­mi­ta el área de taller está tam­bién reves­ti­do con espe­jo, en este caso color antra­ci­ta, com­bi­na­do con el vidrio que cubre el ven­ta­nal lon­gi­tu­di­nal que per­mi­te la comu­ni­ca­ción visual con el inte­rior del taller. El mis­mo espe­jo se uti­li­za en el pun­to de caja de cobro, don­de el mos­tra­dor es una urna de vidrio trans­pa­ren­te que hace las veces de expo­si­tor ubi­ca­do sobre un podium de obra reves­ti­do de azu­le­jo al igual que los demás volú­me­nes que pro­ta­go­ni­zan el espa­cio.

ESPACIO NIÑOS

En el reco­rri­do en direc­ción hacia el fon­do del local encon­tra­mos a la izquier­da el espa­cio dedi­ca­do a los niños, equi­pa­do con diver­sos jue­gos ópti­cos don­de des­ta­can cua­tro espe­jos que dis­tor­sio­nan la ima­gen como diver­ti­men­to para los más peque­ños.

LA SALITA DE ASUN

Ubi­ca­da en una sala per­pen­di­cu­lar al espa­cio prin­ci­pal en su par­te dere­cha y como preám­bu­lo de los gabi­ne­tes don­de se rea­li­zan las prue­bas ópti­cas, encon­tra­mos “La Sali­ta de Asun” un espa­cio poli­va­len­te equi­pa­do con mesas de café, que sir­ve como sala de espe­ra para los dife­ren­tes ser­vi­cios que se ofre­cen y evi­tar así aglo­me­ra­cio­nes en el área de tien­da, pero tam­bién para char­lar dis­ten­di­da­men­te con el ópti­co que te va a aten­der. Es un espa­cio pen­sa­do tam­bién para peque­ñas expo­si­cio­nes tem­po­ra­les de artis­tas o pre­sen­ta­ción de nue­vas colec­cio­nes de gafas o nue­vos pro­duc­tos ópti­cos. En esta zona se ubi­can tam­bién dos peque­ños apa­ra­tos para prue­bas pre­diag­nós­ti­cas de visión.

Las mesas uti­li­za­das aquí son el mode­lo Logo con enci­me­ra en lami­na­do negro, y las sillas son el mode­lo Bob con tapi­za­do rojo, ambos pro­duc­tos de Onda­rre­ta.

EL TALLER

Al fon­do del local, se encuen­tra el taller de la ópti­ca, per­fec­ta­men­te equi­pa­do para cual­quier tipo de repa­ra­ción, se per­ci­be a tra­vés del vidrio antra­ci­ta acer­can­do el tra­ba­jo de los emplea­dos al visi­tan­te, gene­ran­do así con­fian­za.

AUDIOCALIA

La par­te del local des­ti­na­da a cen­tro audi­ti­vo tie­ne un acce­so pro­pio des­de la calle, aun­que inte­rior­men­te está comu­ni­ca­da direc­ta­men­te con la ópti­ca. Tie­ne tres zonas, una de recep­ción y espe­ra, otra de aten­ción per­so­na­li­za­da y otra espe­cí­fi­ca para las prue­bas audi­ti­vas. Esté­ti­ca­men­te sigue el mis­mo cri­te­rio que en todo el cen­tro ópti­co.

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